
Hace mucho debí comenzar esta tarea. Sin embargo, el tiempo la flojera la pereza el hueveo el Play Station el trabajo Burga Pizarro y hasta la bemba antipática del Cóndor Mendoza me lo habían impedido. Pero hoy, estando a punto de iniciar una nueva etapa en estas siempre angustiantes eliminatorias que matan hinchas y conciben onicófagos (come uñas), me veo obligado a preguntar de nuevo. ¿Pero es que de verdad cree la gente que Perú va a clasificar a Sudáfrica 2010? ¿Es que acaso la selección de Chemo - en la que muchos no son jotitas pero sí joyitas - ha dado pruebas para que el aficionado crea que esa es una realidad cercana?
Mucha de la gente que no tiene que comer, pero que se alimenta diariamente de pasión o lo que es igual, que ama el fútbol, es capaz de dudar del pan de cada día, del no matarás, o de su propia imagen frente al espejo, pero a pesar de ello, interrogados por una cada vez más improbable clasificación del Perú a un mundial siempre disparan con el mismo dardo: Es matemáticamente posible, causa.
A todos ellos, y, como diría Luchito Hernández, a quienes quisieron contemplar el mundo, a los prófugos y los físicos puros, a las teorías restringidas y a la generalizada. A todas las cervezas junto al mar. A los que aman a pesar de su dolor y el dolor que el tiempo hace florecer en el alma. A todos esos hinchas fervientes o decepionados, pero siempre fieles a su religión futbolera, va este blog. 
1 comentario:
Ah no pues! Entedemos tu pasión por el fútbol, puedo pasar por alto las incogruencias de este deporte y hasta puedo admitir que bastante he aprendido (como te consta) gracias a ti de fùtbol, pero no voy a permitir que mezcles a Luchito en esto, eso sí que no.
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